Silencio del gobierno aviva esperanzas de 200,000 salvadoreños de que se amplíe su protección
MIAMI (AP) — El plazo para que el gobierno del presidente Donald Trump decidiera si unos 200,000 inmigrantes de El Salvador pueden permanecer protegidos de la deportación venció sin ningún anuncio público, lo que avivó las esperanzas de muchos de que podrían prorrogarse por otros seis meses, aunque también sembró confusión.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha guardado silencio sobre sus planes, lo que hizo que abogados y defensores se apresuraran a descifrar qué podría ocurrir a continuación para los salvadoreños que han estado formando familias en Estados Unidos durante décadas.

El jueves, el DHS emitió un comunicado en que señaló que hará un anuncio “en el momento apropiado” y que el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para El Salvador seguirá vigente hasta entonces. El DHS ya había publicado el mismo comunicado durante el plazo del miércoles.
“Seamos claros: esto no es una prórroga oficial ni una decisión del DHS sobre el destino del TPS para El Salvador”, publicó el miércoles en redes sociales Ben Johnson, quien dirige la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración. El gobierno de Trump está dejando a los beneficiarios del TPS, a sus familias y a sus empleadores en el limbo, dijo .
El TPS permite que las personas que ya están en el país permanezcan, con permisos de trabajo, por periodos renovables de hasta 18 meses, si el secretario de Seguridad Nacional determina que las condiciones no son seguras para su regreso. Según la ley de inmigración, el estatus se prorroga automáticamente por seis meses si el gobierno no toma ninguna medida.
Algunos abogados advirtieron que el gobierno podría eliminar las protecciones en cualquier momento sin emitir una declaración pública o anunciar una decisión.
No obstante, la ausencia de un anuncio ha elevado las expectativas de que los inmigrantes salvadoreños podrían librarse del destino de cientos de miles de inmigrantes de otros países cuyo estatus protegido ha terminado durante el segundo mandato de Trump.
En mayo, las protecciones se prorrogaron automáticamente por seis meses para unos 11.000 libaneses.
EEUU ha retirado protecciones para más de una docena de países
En el segundo mandato de Trump, Seguridad Nacional ha puesto fin al TPS para más de 1 millón de personas de más de una docena de países, como Venezuela, Haití, Honduras, Nicaragua, Afganistán y Siria. Además de los salvadoreños, unas 103,000 personas de Ucrania, Sudán y Líbano han permanecido protegidas de la deportación bajo el TPS.
El gobierno de Trump obtuvo una victoria importante cuando la Corte Suprema dictaminó en junio que actuó dentro de sus facultades al poner fin al TPS para unos 350,000 haitianos y 6,000 sirios.
Tom Homan, el “zar de la frontera” de Trump, quien ha abogado por terminar el TPS, afirmó el martes que la decisión sobre El Salvador recae en el secretario de del DHS, Markwayne Mullin.
“Si vence, depende del secretario”, declaró Homan. “Estatus de protección temporal significa temporal. Seamos sinceros: ahora El Salvador es un país mucho más seguro de lo que jamás ha sido con un nuevo presidente allá”.
Congreso de EEUU creó las protecciones temporales en 1990
El TPS fue creado por el Congreso estadounidense en 1990 para evitar deportaciones a países que sufren desastres naturales o conflictos internos.
Se concedió a El Salvador tras dos devastadores terremotos en 2001 que dejaron a cientos de miles de personas sin hogar. Poco antes de dejar el cargo, el presidente Joe Biden lo prorrogó para El Salvador por 18 meses, hasta el 9 de septiembre de 2026.
El Salvador ha sido un aliado de Trump
El Salvador, que en el pasado fue uno de los lugares más violentos del mundo debido al crimen organizado, se ha convertido en uno de los países más seguros de Latinoamérica desde que el presidente Nayib Bukele ordenó una ofensiva contra los pandilleros en 2022. Pero defensores de derechos humanos han denunciado arrestos masivos y arbitrarios, tortura y desapariciones en el sistema penitenciario salvadoreño.
Bukele ha respaldado la campaña de deportaciones de Trump y su gobierno fue uno de los primeros en recibir deportados, reteniéndolos en una megaprisión conocida como CECOT. Pero las deportaciones masivas de sus propios ciudadanos podrían sacudir la economía de El Salvador. Los salvadoreños en Estados Unidos enviaron 9.900 millones de dólares en remesas a El Salvador el año pasado, lo que representó el 24% del producto interno bruto del país, según el banco central de El Salvador.
Ambos se han reunido dos veces en Washington desde abril del año pasado. En 2019, durante el primer gobierno de Trump, Bukele le pidió al mandatario estadounidense que prorrogara el TPS. Bukele no ha dicho públicamente si ha solicitado otra prórroga.
Derechos de autor 2026 WKTB. Reservados todos los derechos.













