Equipos reanudaron la búsqueda de nueve trabajadores, pero autoridades señalaron que no había esperanzas de encontrar más sobrevivientes de la implosión que ya dejó dos muertos y ocho heridos.
Una colisión entre un autobús y un tren que viajaba a alta velocidad en el norte de Bélgica mató a cuatro personas, incluidos dos niños de 12 y 15 años, e hirió a otros cinco niños, informaron el martes las autoridades.