Ejecutan al asesino de una niña de Georgia

ATLANTA, Georgia (AP) - Tennessee y Oklahoma ejecutaron a reclusos con 30 minutos de diferencia el jueves y Alabama hizo lo mismo horas después, la primera vez desde 2010 en que estados de Estados Unidos ejecutan a tres hombres por inyección letal en un día.
El hombre de Tennessee fue ejecutado por matar a una camarera en un motel en 1985, y el de Oklahoma por matar a su novia en 2003. En Alabama, un hombre fue ejecutado por la noche por asesinar a una niña de Georgia de 5 años, a cuya madre le pagó para abusar de la menor.
Tener tres ejecuciones en un día es una coincidencia en la programación, pero también refleja una tendencia a un incremento en las ejecuciones en el país. Once estados ejecutaron a un total de 47 personas en 2025, la cifra más alta desde 2009. Con las ejecuciones del jueves, 22 reclusos han sido ejecutados este año, y hay casi una docena más programadas.
La última vez que se realizaron tres ejecuciones el mismo día fue el 7 de enero de 2010, cuando Luisiana, Ohio y Texas ejecutaron a reclusos. En 2018 se programaron tres ejecuciones para el mismo día, pero sólo una se llevó a cabo luego que a un hombre de Texas se le concediera una suspensión y de que autoridades penitenciarias en Alabama tuvieran problemas con la vía intravenosa.
Florida ejecutó a dos hombres el mismo día en julio, y ha dado muerte a 31 presos desde que comenzó el 2025.
Preso de Oklahoma lamentó haber matado a su novia en 2003
Carlos Cuesta Rodriguez, de 70 años, murió por inyección letal en la penitenciaría estatal en la zona rural de McAlester, la tercera persona ejecutada este año en Oklahoma.
El hombre giró la cabeza para mirar a sus dos familiares que asistieron y expresó “los amo”, pero dijo que no tenía últimas palabras. Respiró con dificultad durante varios minutos antes de ser declarado muerto a las 10:13 de la mañana, hora del centro del país.
Cuesta Rodríguez —declarado culpable de matar a balazos a su novia en la casa de Oklahoma City que compartían en 2003— había dicho que lamentaba haber matado a Olimpia Fisher, y le dijo a una junta que no quería recibir clemencia. Sus abogados indicaron que tuvo una infancia difícil en Cuba y que sufría daño cerebral y trastorno de estrés postraumático.
Fisher, de 43 años, planeaba dejar a Cuesta Rodriguez cuando él le disparó en un ojo, y luego esperó unos ocho minutos mientras ella gritaba pidiendo ayuda antes de dispararle en el otro ojo.
Las hijas de Fisher, Cinthya Allen y Katya Wallis, dijeron en un comunicado que esperaban que la ejecución genere conciencia sobre la prevención de la violencia doméstica, y que honran a su madre “criando a nuestras familias para reflejar el amor y la fe en Dios que ella nos enseñó”.
Un hombre de Tennessee impugnó su ejecución después de que una previa fuera suspendida
Anthony Darrell Hines recibió una inyección en Tennessee por el asesinato de Catherine Jean Jenkins, cometido en 1985. Fue declarado muerto a las 10:43 de la mañana, hora del centro de Estados Unidos.
Hines apuñaló hasta la muerte a Jenkins, de 54 años, que se encontraba en su trabajo de empleada de limpieza de un motel en Kingston Springs.
El prisionero respondió “ahora no, gracias” cuando le preguntaron si quería decir unas últimas palabras, y luego dijo: “Díganle hola a mi hijo” antes de morir. Su hijo presenció la ejecución. Volvió a ver a su padre cuatro días antes, después de no verlo desde que tenía 3 años.
Unos cuatro minutos después de que se abriera la cortina de la cámara de la muerte, Hines le preguntó a su asesora espiritual: “¿Cuánto tiempo me queda?”. Poco después, los testigos escucharon gemidos y respiración pesada mientras la asesora espiritual le ponía las manos sobre sus hombros y oraba por él.
Después, el hijo de Jenkins detalló que su madre sólo tenía una botella rociadora de plástico para defenderse del ataque con cuchillo.
“Espero que haya sentido un dolor severo, porque lo que le hizo a mi madre no es nada comparado con lo que él pudo haber pasado”, expresó Dennis Jenkins.
La ejecución de Hines llega apenas tres meses después de que se interrumpiera el intento de ejecución por inyección letal de otro hombre, tras no lograr el personal médico establecer una vía intravenosa de respaldo durante más de una hora.
Hines, de 66 años, apeló sin éxito ante el gobernador y los tribunales, diciendo que el médico que supervisó la ejecución de mayo no estaba calificado y que probablemente también arruinaría su ejecución.
Un hombre de Alabama pidió ser ejecutado tras declararse culpable del asesinato de una niña
Alabama ejecutó a Jeremy Williams mediante inyección letal por la violación y el asesinato en 2021 de una niña de 5 años de Georgia. Tras la inyección fue declarado muerto a las 6:16 de la tarde, hora del centro de Estados Unidos.
“Quiero agradecer a Dios por perdonarme mis pecados, de forma que pueda encontrarme con él en paz”, manifestó Williams en sus últimas palabras. Mecía la cabeza de un lado a otro y sonreía, y parecía cantar o hablar antes de quedarse inmóvil en la camilla.
Un miembro de la familia de Williams, que estaba sentado cerca de la prensa, lloró en silencio durante toda la ejecución.
El reo, quien se declaró culpable de matar a Kamarie Holland, rechazó apelar y pidió que se cumpliera su condena a muerte. En cartas a la oficina del fiscal general de Alabama, Williams solicitó una fecha de ejecución inmediata para que la familia de su víctima “pueda tener algún tipo de cierre y satisfacción que merecen”.
Williams, de 42 años, violó y estranguló a Holland luego de ofrecerle a su madre 2.500 dólares para que la niña realizara un acto sexual, dijeron los fiscales, y añadieron que grabó en video su ataque.
“Ver en video lo que le hizo a esta bebé, lo que un hombre adulto puede hacerle a un niño, es impactante, es horrible, es repugnante”, subrayó Richard Chancey, fiscal de distrito del condado de Russell. “Es, sencillamente, un nivel de maldad”.
En un comunicado después de la ejecución, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, describió el crimen como “malvado”.
“La naturaleza indescriptible de este crimen es precisamente por la que existe la ley de pena de muerte en el estado de Alabama”, manifestó.
La madre de la niña cumple una sentencia de 20 años de prisión tras declararse culpable de trata sexual.
Williams también fue sospechoso de la muerte en 2005 de su hija pequeña en Alaska, pero no se presentaron cargos hasta 2022.
Corey Holland, el padre de Kamarie, dijo que su hija era una niña exuberante, que amaba a las princesas y hacía reír a la gente.
“Le encantaba disfrazarse, todos sus disfracitos de Halloween y sus cosas de princesas que yo le compraba. Le gustaba cualquier cosa femenina”, recordó Corey Holland.
Fue la primera ejecución del año en Alabama. Una ejecución con gas nitrógeno fue detenida en junio después que un juez federal dictaminara que el método era inconstitucional.
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